OPINION - LA PUJA POR LOS AUMENTOS SALARIALES: LUEGO DE INSISTENTES PEDIDOS DE PARTE DE MOYANO Y OTROS GREMIALISTAS

Lavagna responde a Moyano : "no habrá aumentos"

El Ministro de Economía, Roberto Lavagna, optó por dejar de alimentar los rumores que señalaban nuevos aumentos de salarios, negando tal posibilidad. De paso, respondió directamente a Hugo Moyano con una rotunda negativa a otorgar incrementos.

Miércoles, 21 de Julio de 2010
El gremialismo argentino sigue sin comprender que históricamente fue uno de los principales responsables de los procesos inflacionarios en el país. Ante cualquier pequeña variación de los precios de los productos de la canasta básica, referentes históricos del gremialismo se apuraban a exigir aumentos de sueldo a diestra y siniestra, a modo de intentar "ganarle" a la inflación. Tales aumentos de salarios finalmente llegaban, porque, o bien los anteriores ministros de economía eran de "mano débil" para tratar con los "gordos", o bien porque sus presidentes se hallaban en malas condiciones para actuar en forma decidida y decir "no". Lo hemos visto con Raúl Alfonsín antes de la famosa híper -que llegaría a la increíble cifra de 197,5% en julio de 1989-, y ahora los argentinos nos enfrentamos a la misma amenaza bajo la Administración Kirchner. Pero, afortunadamente, Roberto Lavagna no es Bernardo Grinspun, ni tampoco Juan Vital Surrouille : ayer se encargó de aclararlo, ratificando ante dos de los jefes de la CGT lo que no se discute en ningún lugar del mundo : no se le puede ganar a los precios con los salarios. De esta forma, el titular de Hacienda también respondió a Hugo Moyano, quien se encarga de publicitar el pedido de aumento de salarios ante cada medio que lo entrevista. Es así como el bajo perfil que el Ministro venía exhibiendo, debió ser sacrificado en aras de un bien mayor. El mercado argentino precisa de este tipo de señales, y así lo entendió Lavagna. El principal problema de los incrementos de salarios que se han venido dando, es que las sumas extra que se vuelcan al mercado para adquirir bienes y servicios terminan por incentivar al mercado a subir sus precios a nivel generalizado. En una economía en donde la capacidad instalada de producción ya se encuentra casi al 100%, pequeños incrementos en la demanda sólo obtienen como resultado un incremento de los precios. De otro modo, tendría lugar un escenario de escasez. Esto es lo que sucede en la economía argentina actual, donde hace ya tiempo no se realizan inversiones importantes, y el problema ya ha construído una especie de círculo vicioso : los empresarios no toman la iniciativa para invertir -aduciendo razones de inseguridad jurídica y económica-, y por su parte, el Gobierno Nacional alimenta la inflación mediante la introducción de aumentos de salarios, que siempre deben financiar los privados -atados a una presión impositiva exagerada y a la obligación de absorber permanentemente las pérdidas-. Esto lleva inequívocamente a que tales empresas terminen por aumentar el precio de los productos que comercializan, ante una demanda creciente. Los aumentos de salarios en el sector estatal también tienen su incidencia en los aumentos de precios. Lecciones sencillas de economía, que Hugo Moyano y otros gremialistas debieron preocuparse por estudiar, en vez graduarse en técnicas poco democráticas como el bloqueo de grandes supermercados.
El Ojo Digital

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