Colombia se agarra de la calculadora y ya no hay optimismo para clasificar
El Tiempo de Bogotá da una clara muestra del pesimismo que rodea a las posibilidades de Colombia para clasificar para el Mundial de Alemania 2006. Sucede luego de la ajustada derrota por 1-0 ante la Argentina. La expulsión de Vargas es el argumento esgrimido para explicar la derrota en el partido, pero lo cierto es que Colombia no atacó nunca.
21/07/2010
Iván Ramiro Córdoba, dice "Que sea lo que Dios quiera"; mientras que el técnico colombiano "dice que hay que sumar para seguir soñando".
No es simplemente una muletilla, una frase que se repite como por favor o buenos días. A Iván Ramiro Córdoba, el capitán de la Selección Colombia, se le cayó entre lastimero y resignado.
"La situación es muy complicada y más cuando se suma tan poco en dos partidos (Venezuela y Argentina). Ahora, esto es muy simple: quedan cinco partidos, hay que ganar cuatro y empatar uno, pero bueno
Que sea lo que dios quiera".
Córdoba no se tapa los ojos con palabras de simple aliento. "Todos y cada uno de los jugadores es consciente del momento duro que se viene y tenemos que ser fuertes y muy leales para seguir trabajando. Siempre hay aspectos para mejorar. En el comienzo de esta eliminatoria éramos la Selección con más goles en contra y eso nos daba mucha rabia. Ahora, no podemos decir que la culpa es toda de los delanteros ni de los volantes ni del planteamiento del técnico. Este momento, en el que no hemos podido ser contundentes".
Reinaldo Rueda, el entrenador, da unas declaraciones más optimistas, que en los códigos del fútbol solo se dan cuando las situaciones extremas se van volviendo más extremas: "Esta eliminatoria está muy cerrada. A excepción de los dos o tres primeros de la tabla, todavía pueden pasar cualquier cosa. Toca pensar que hay 15 puntos por disputar, que tenemos que hacer la mayor cantidad que podamos para seguir soñando con la clasificación. Dependemos de nosotros mismos, de nadie más
".
Las críticas que recibe por sus planteamientos superdefensivos, no le hacen ni cosquillas: " Después de la expulsión de Vargas había que tomar precauciones, controlar el parido
Si Argentina es difícil 11 contra 11, pues imagínese si se juega con uno menos y más si ese hombre de menos es uno de las condiciones de Fabián. Además, este era un partido para manejarlo con mucho tacto, controlando el juego en la mitad del campo, sin dar muchos espacios".
Pero la frase de Iván Ramiro es un excelente resumen para la realidad de Colombia en la eliminatoria: "Que sea los que Dios quiera
".