ECONOMIA Y NEGOCIOS - EL CANJE DE LA DEUDA ARGENTINA: EL MINISTRO, EN PLENA CONTIENDA CONTRA JAPON Y EL FMI

El mal momento de Lavagna

El Ministro Roberto Lavagna resiste con notable estoicismo los embates para reabrir el canje. Pero ahora el FMI modifica su postura y responde con una dureza pocas veces vista : el canje debe reabrirse o no habrá futuros acuerdos ni créditos. Japón, por su parte, señala con dedo acusador al titular de Hacienda argentino y lo acusa de "mala fe".

Miércoles, 21 de Julio de 2010
A ningún analista serio escapa la lectura sobre el complicado vendaval que el Ministro de Economía, Roberto Lavagna, debe capear por estos instantes. Pocos días atrás, tanto Lavagna como el resto de los funcionarios argentinos del área de Economía abrían sus ojos con incredulidad ante el nuevo discurso duro proveniente del FMI, que reclamó una reapertura del proceso de canje -para incluir a quienes quedaron fuera-, bajo la amenaza de no suscribir más acuerdos con la Argentina y, obviamente, de no renovarle créditos. Es que a todas luces se ve que el FMI -lejos de haberse amilanado ante la retórica violenta y populista del Presidente Kirchner- estaba jugando una partida de ajedrez típica de quien sacrifica una torre en el comienzo del partido, para distraer al oponente. La estrategia ahora es más sencilla de desglosar : el FMI ahora amenaza a la Argentina con la reapertura del proceso, o quedar nuevamente en default y barrer de un plumazo la posibilidad de toma de nuevos créditos que la Administración Kirchner imperiosamente necesita. Como si conociera las intenciones del Ministro de renunciar antes del final de 2005, el organismo ahora es quien utiliza una estrategia de desgaste, que obligará a Lavagna a irse "sin terminar los deberes", o a quedarse contra su propia voluntad. Paralelamente, el gobierno japonés rompió lanzas con la Argentina al afirmar ayer que nuestro país fracasó en la negociación para salir del default y subrayó que no hubo buena fe en la tratativa con los acreedores privados. La dura postura fue expuesta por el ministro de Finanzas nipón, Sadakazu Tanigaki, quien ofreció una conferencia de prensa en el contexto de la asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que delibera en Okinawa. "Es realmente lamentable que la Argentina haya fracasado en negociar de buena fe con sus acreedores y que, además, haya actuado unilateralmente sin darles otra opción", insistió. El Japón --poseedor de la segunda economía del mundo y uno de los principales socios del Grupo de los Siete (G-7)-- hizo públicas sus objeciones para las políticas instrumentadas por el gobierno de Néstor Kirchner en materia de deuda externa. "No podemos dejar que la forma argentina de enfrentar su deuda se convierta en un mal precedente", dijo Tanigaki, según la agencia alemana DPA, en alusión a las naciones que atraviesan por circunstancias similares en sus compromisos externos. Si se deja pasar este episodio, el gobierno japonés no tiene dudas de que resultará un peligro moral. El enérgico alegato de Tanigaki hizo que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, saliera a replicarle e invocara la responsabilidad de las entidades financieras en la colocación de la deuda. "La mala fe está ahí. Hubo responsabilidad de los bancos japoneses e italianos que, violando expresamente los prospectos, vendieron parte de las colocaciones de bonos a inversores minoristas no sofisticados", puntualizó. "Le sugiero a cualquier funcionario público que concurra a la Comisión de Valores del Japón, que pida la documentación y que compruebe con toda claridad que allí se decía que aquellos títulos no eran para inversores minoristas --agregó--. Resulta lamentable que hayan sido vendidos a inversores que hacían una colocación financiera pensando en su retiro o en sus pensiones". De aquí en más, la deuda será un tema recurrente en la agenda de Lavagna; en Washington, deberá entrevistarse con el titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), el español Rodrigo de Rato. Antes deberá pasar por Alemania para participar de la gira oficial que encabezará Néstor Kirchner. Más: el gobierno argentino no aceptará, según dijo el ministro, posturas sesgadas. "Si de parte del Fondo logramos acordar una estrategia realista, como la seguida por la Argentina, y, al mismo tiempo, no discriminatoria, creemos que están dadas las condiciones para llegar a un acuerdo de interés para la Argentina y para el desenvolvimiento del sistema financiero en general", indicó. Pero Japón está perfectamente al tanto de la cerrazón del discurso del FMI, y en este sentido, las declaraciones de Lavagna parecen no hacer mella en Oriente. El reloj sigue corriendo -aunque ahora más rápidamente-, y el gobierno argentino aún debe oficializar una salida para quienes no entraron al proceso de canje. Es que los US$ 24 mil millones que han quedado fuera, siguen siendo una cantidad importante, y por sí sola alcanza las cifras defaulteadas que en su momento exhibiera Rusia, el tercer default más grande de la historia.
El Ojo Digital Economía y Negocios

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