El FMI elogia a la Argentina y crecen los rumores
De Rato destacó el esfuerzo que hizo la sociedad para superar la crisis y planteó que el país enfrenta grandes desafíos presupuestarios. Pero aclaró que el Gobierno debe decidir si quiere un acuerdo con el organismo. Rumores de un fuerte ajuste fiscal y de un acuerdo "secreto" para incluir a los acreedores que quedaron fuera del canje, para luego de las elecciones.
Miércoles, 21 de Julio de 2010
El director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, advirtió ayer que la Argentina se enfrenta a desafíos presupuestarios muy grandes y reiteró que el organismo está dispuesto a colaborar, aunque aclaró que la decisión de discutir un nuevo acuerdo es responsabilidad del Gobierno nacional. Por ese motivo planteó que la propuesta de un nuevo pacto debe provenir de un pedido de la administración de Néstor Kirchner.
La máxima autoridad del FMI explicó que, tras la reestructuración, la deuda pública de la Argentina es el 78% del PBI, lo cual -sostuvo- pone al país frente a un desafío presupuestario muy importante.
De Rato formuló declaraciones a la prensa en Nueva York. Durante su diagnóstico de la actualidad, enfatizó: cualquiera que siga la situación argentina, desde hace no mucho tiempo, se da cuenta de que los desafíos son muy importantes, aunque reconoció que esa situación es muy diferente de la que generó la crisis de fines de 2001. La sociedad argentina ha hecho un tremendo esfuerzo para salir de una situación muy crítica, destacó.
Luego de un período de tirantez, la relación entre la Argentina y el FMI se distendió el último fin de semana a partir de la participación del ministro de Economía, Roberto Lavagna, en la Asamblea de primavera del organismo. Durante su estada en Washington, el jefe del Palacio de Hacienda se reunió con De Rato y con el titular del Tesoro de los Estados Unidos, John Snow, y les habría presentado la estrategia de la Argentina para atender la situación de los acreedores que no aceptaron el canje de deuda.
Tanto el FMI como el Banco Mundial y el Grupo de los 7 presionaron para que el Gobierno especifique los pasos que seguirá en ese aspecto, aunque sin exigir una reapertura de la operación.
En principio, trascendió que el Gobierno estaría dispuesto a discutir una alternativa para los hold out (los bonistas que no cambiaron sus bonos impagos) una vez que se realicen las elecciones legislativas de octubre.
Pero ante este escenario, algunos expertos vaticinaron que secretamente ya se acordó incluir a los bonistas que quedaron fuera del canje, a un alto costo para las finanzas del Estado argentino, y que ésta sea la principal razón para concretar el acuerdo más allá de las elecciones. La idea es amortiguar un impacto negativo de la noticia entre los futuros votantes.
Precisamente, el "tironeo" actual entre el Presidente argentino Néstor Kirchner y el Fondo Monetario Internacional está relacionado con la implementación de los aumentos de las tarifas de las empresas privatizadas y el abono de las compensaciones para los bonistas de fuera del canje, para después de las elecciones de octubre. El FMI solicita que tales ajustes sean efectuados lo antes posible.
El gran conflicto que enfrenta el Presidente por esas horas es, si continúa inflando los presupuestos de los gobernadores "afines" de las provincias, para así incrementar sus posibilidades eleccionarias, o cortar estos flujos de fondos -como lo pretende el Ministro Lavagna-. El inconveniente de seguir financiando el gasto del Estado Nacional y los gobiernos provinciales, con el objetivo de ganar en octubre, claramente conlleva el peligro de disparar la inflación. Y el público, ante los rumores de inflación, recurre al dólar.