EDF, controlante francesa de Edenor, abandona la Argentina
Finalmente, la empresa francesa EDF decidió retirar su participación de Edenor, consecuencia de las pérdidas, la pesificación de sus ingresos y el contexto poco favorable para los negocios en el país.
21/07/2010
Electricité de France (EDF) oficializó ayer la puesta en venta de Edenor, la distribuidora de electricidad de la zona norte de la Capital Federal y el conurbano. Si bien la noticia sorprendió a muchos, ya eran conocidos los rumores sobre la salida de la empresa, que se hicieron saber durante el último año.
La noticia se conoció mediante un comunicado que EDF envió a la Bolsa en el que señala que contrató los servicios del banco de inversión JP Morgan para analizar "alternativas estratégicas con respecto a su inversión en Edenor". La división EDF Internacional comunicó además que, a esos efectos, ha iniciado conversaciones preliminares "con terceros interesados, con carácter no exclusivo ni vinculante".
La venta de la filial local forma parte de una retirada generalizada de Electricité de France de mercados emergentes. En 2002, EDF puso en marcha un plan de expansión internacional que incluyó a países de Europa del Este, Africa, Asia y formaron una estructura propia en América latina. Esta estructura dejó de existir hace un mes, debido a que EDF, propiedad del Estado francés, inició un proceso de apertura a la Bolsa y decidió concentrarse en Europa y China.
Además, en el mercado local, Edenor está en medio de una difícil negociación con el Gobierno por un ajuste en las tarifas, que fueron pesificadas en 2001.
Un analista del mercado comentó que luego de la devaluación es muy difícil saber cuánto vale Edenor. La empresa sufrió una gran pérdida de valor por la pesificación de las tarifas y el peso de su deuda en dólares. Edenor debe 512 millones de dólares, casi la misma magnitud de su patrimonio neto, que llega a los 1500 millones de pesos.
Durante la crisis siguió pagando los intereses de la deuda, pero no el capital.
Edenor es una de las privatizadas que todavía no renegoció su contrato con el Gobierno, luego de la ley de emergencia económica que congeló las tarifas. Junto con Edesur participó de la audiencia pública por las tarifas que se realizó la semana pasada, en la que ambas distribuidoras rechazaron la cuasi extorsiva propuesta oficial de ajustes del 15% sólo a los clientes industriales, a cambio de retirar su demanda ante el Ciadi.
El fondo Dolphin ya se posicionó en el sector: posee un 50% de Transener, la principal transportista de electricidad, en la que es socio de Petrobras, luego de que ésta compró todo el negocio energético de Perez Companc.
En la Argentina, EDF posee, además de Edenor, la hidroeléctrica Los Nihuiles y la transportista Distrocuyo. La distribuidora Edemsa, en la provincia de Mendoza, fue vendida a un grupo local hace pocos meses. El retiro de EDF de la región hace especular con la puesta en venta de esos activos.
Incluso se especula con la retirada de otras empresas privatizadas, principalmente debido a las constantes presiones por parte del gobierno y a la realidad de escasa seguridad jurídica. El rol de los piqueteros afines al gobierno central, también ha alimentado las opciones de retiro de otras compañías, que deben sufrir un acoso permanente de organizaciones mal llamadas "sociales", para entrega de insumos y/o fondos, a cambio de no sufrir atentados. La presión mediática que las llamadas privatizadas sufren desde la prensa afín a la actual Administración tampoco es un factor menor.