ECONOMIA Y NEGOCIOS: DEBIDO A LOS US$ 7 MIL MILLONES INMOVILIZADOS

La Argentina sigue sin poder salir del default

Se comprobó una nueva postergación del canje de la deuda argentina, principalmente debido a que una corte de apelaciones del estado de New York no emitiera fallo alguno en referencia a US$ 7 mil millones en bonos inmovilizados por el fondo EM de Kenneth Dart. Lo concreto es que la Argentina no puede continuar con el canje, ni lanzar los nuevos bonos que reducirían el pasivo.

Miércoles, 21 de Julio de 2010
Los 7.000 millones de dólares en bonos en default argentinos que han detenido el canje de la deuda siguen de momento bloqueados en Estados Unidos después de la audiencia que se celebró hoy miércoles en una corte de apelaciones de Nueva York concluyese sin un fallo. La presentación de argumentos orales tuvo lugar en una corte federal del segundo circuito (apelaciones) en Manhattan. En ella, los abogados de Argentina insistieron en que los viejos títulos bloqueados, que habían sido depositados por acreedores en el Banco de Nueva York para su canje, pertenecen a los acreedores. En cambio, para los fondos de inversión que pidieron a la justicia su inmovilización, los bonos pertenecen -o pertenecerán en algún momento del canje- al país y por lo tanto pueden venderse en el mercado secundario y usarse para pagar lo que dictan las sentencias judiciales emitidas a su favor. Los fondos litigantes son EM, que pertenece al magnate Kenneth Dart, y NML, propiedad de Elliot Associates, y a los que se conoce en el mundo financiero con el calificativo de "buitres" porque compran deuda a punto de cesar pagos para luego cobrarla con creces en los juzgados. El juez federal de Distrito Thomas Griesa levantó en febrero el bloqueo sobre esos bonos pero decidió mantener en suspenso su decisión hasta que los tres jueces de la Corte de Apelaciones emitan un dictamen. Este tribunal no se ha fijado una fecha para ello y esta podría demorarse desde unas horas hasta varias semanas. "Argentina ha declarado que si se mantiene el bloqueo no lanzará el canje. De este modo mantiene como rehenes a la tercera parte inocente, los acreedores", denunció el abogado de uno de los fondos, Charles Fried. La defensa argentina sostuvo en cambio que lanzar el intercambio sin los bonos bloqueados arruinaría el propósito del canje, que no es otro que el de reducir la deuda. "Los bonos no son propiedad de la República, son deuda de la República, no son activos, sino pasivos", sostuvo Jonathan Blakman, el abogado que representa a Argentina, afirmando que el país no puede lanzar los nuevos bonos si antes no tiene en mano todos los viejos que decidieron entrar en el canje. "No se trataría entonces de una reducción de deuda, sería un estallido masivo de la deuda", argumentó. "La transacción no puede salir adelante. La Argentina no puede cerrarla y además no está obligada a ello", afirmó Blakman. David Rifkin, otro abogado de los fondos, dijo que "Argentina está siendo desafiante". "No hay nada en nuestro bloqueo" de los títulos "que les impida llevar adelante el canje, no hay conexión entra ambas cosas", agregó. Argentina finalizó en febrero pasado su proceso de reestructuración de un capital de 81.800 millones de dólares en títulos defaulteados desde finales de 2001, al lograr una adhesión de 76,15% en todo el mundo. No obstante, Buenos Aires argumenta que las demandas judiciales presentadas por los fondos de inversión le impidieron iniciar el 1 de abril pasado los pagos de la primera cuota de los nuevos bonos y hacer efectiva la salida del default. Analistas han estimado que los representantes legales de la Argentina han equivocado la táctica al llevar a Kenneth Dart a los tribunales. Precisamente, el modus operandi de Darth consiste en estirar la cuestión el mayor tiempo posible. Tiempo que él posee en abundancia, y que la Argentina ciertamente no. La estrategia de Dart consistía en cerrar un trato con un pago efectivo, a cambio de no llevar el caso a los tribunales. Pero las circunstancias y la dureza de los funcionarios argentinos eligieron el último camino. Ahora, todo queda en manos de tribunales estadounidenses, y el capital político del canje claramente no ha podido ser aprovechado. Para colmo, el G7 y el FMI han dejado en claro que la única manera en que el país puede salir del default de modo efectivo, es a través de la implementación de una solución para los acreedores que quedaron afuera del proceso de canje. Todo lo demás es propaganda política y retórica vacía para las masas. El tiempo excesivo que ya lleva el problema del default argentino ha estropeado las intenciones de Lavagna de alejarse del gobierno -esto no debiera tener lugar más allá de agosto de 2005-, y ha aumentado los roces entre su equipo y el resto del gabinete -afín a Néstor Kirchner y desesperado por gastar más dinero de cara a las elecciones-, al punto en que peligra la macroeconomía del país y la inflación no muestra intenciones de frenar su avance. Todo esto sucede en momentos en que se dieron a conocer nuevas mediciones de popularidad, en las que el Presidente Kirchner continúa con imagen positiva del 50%, pero con hasta 11 puntos menos de los que tenía pocos meses atrás. Cuestiones como la pelea con la Iglesia, la creciente inflación y la inseguridad que sigue en aumento, continúan erosionando la imagen presidencial.
El Ojo Digital Economía y Negocios

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