Lockheed Martin Argentina potenciará aviones militares brasileños
Trascendió que la subsidiaria argentina de la empresa estadounidense Lockheed Martin obtuvo un contrato para modernizar -en un período de 3 años- los aviones Skyhawk de la marina brasileña. También se informó sobre el desarrollo del nuevo "Super Pampa", para entrenamiento de la Fuerza Aérea Argentina.
Miércoles, 21 de Julio de 2010
El titular de Lockheed Martín Argentina, Alberto Buthet, expuso al presidente Néstor Kirchner los alcances de la licitación internacional que ganó la compañía afincada en Córdoba por la cual en los próximo tres años se hará cargo del mantenimiento de aviones de la Marina del Brasil.
El ministro de Defensa, José Pampuro, que acompañó a Buthet en la entrevista mantenida en la Casa Rosada, señaló que esta adjudicación "reinstala a la empresa en el mercado internacional" y refleja lo "muy fuerte" que está trabajando la industria aeronáutica en el país.
"La empresa Lockheed Martín acaba de ganar una licitación internacional muy competitiva y muy difícil en la República Federativa del Brasil, que consiste en la repotenciación de los aviones A4", indicó Pampuro.
El ministro, en rueda de prensa, señaló que esta adjudicación lograda por la Loockheed beneficiará "no solamente en la fabricación de aviones, sino también reactorización, repotenciación y todo lo que tenga que ver con la industria aeronáutica".
Asimismo, dijo que bien puede ser la antesala de lo que consideró "la frutillita del postre", ya que para julio el gobierno espera poder estar negociando en el exterior el nuevo avión Super Pampa fabricado en Córdoba.
"Está la frutillita de la torta que esperemos que el 1 de julio, mediados de julio, poder ya volar el Super Pampa y también tenemos fuertes expectativas de poder venderlo, negociarlo en algunos países no solamente de la región", consignó.
Buthet explicó que "años atrás la Argentina había comprado un grupo de aviones A4 que fueron modernizados, 27 de ellos en Córdoba en la Fabrica Militar de aviones y esto permitió a la Argentina junto hoy con 4 o 5 países en el mundo a tener una tecnología capaz de soportar a ese avión".
Relató que "la Marina del Brasil compró un grupo de estos aviones a Kuwait que operan en el portaviones (nuevo)" y a partir de entonces abrió una licitación internacional para garantizar su adecuado mantenimiento.
Comentó, además, que la Loockhed venía haciendo mantenimiento de motores para la Marina del Brasil, pues tiene "certificación" para desarrollar esas tareas específicas.
"En diciembre comenzó una licitación internacional en la que se presentaron empresas de Israel, Nueva Zelanda, Singapur y Estados Unidos, además de Lockheed Martín Córdoba y después de 3 meses hemos firmado contrato el lunes pasado", contó.
Precisó que "esto va a permitir iniciar una tarea que va a llevar varios años en lo que va a ser no sólo el mantenimiento de motores, además de los aviones".
"Eso se realizará en una base de la Marina, donde va a haber personal argentino trabajando durante los próximos 3 años", añadió.
Buthet fue ejecutivo de la Fábrica Militar de Aviones de Córdoba cuando era estatal y, ahora, preside a su concesionaria, Lockheed Martin Argentina, subsidiaria de la empresa que junto con Boeing son los dos máximos exponentes del aparato militar norteamericano.
Desde que asumió, en 2001, la situación de la empresa se complicó al punto de temer por su cierre, hasta que un nuevo contrato con el Estado y la aparición de negocios con el exterior, permitió aclarar el horizonte.
No obstante, círculos militares han criticado duramente la actividad de Lockheed en la Argentina, señalando que la empresa norteamericana es quien virtualmente dicta la política defensiva de la Argentina. Incluso ahora se da cuenta de un escenario en que el mismísimo personal militar de la Fuerza Aérea Argentina trabaja en función de repotenciar aviones de países limítrofes, mientras la propia capacidad aérea se encuentra disminuída.
El contrato entre la Administración Menem y Lockheed -que permitió el ingreso de la empresa norteamericana en el país y la adquisición de 36 aviones Skyhawks modelo A4M- fue siempre objeto de duros cuestionamientos, debido a que oportunamente se informó que tales aviones no solo eran antiguos, sino que al poco tiempo de llegar al país, al menos un 25% del parque adquirido falló o quedó paralizado por falta de repuestos.
Tal adquisición fue promocionada como un verdadero logro por parte de la Administración Menem, habiéndose mencionado que la adquisición de tales aviones amortiguaba el virtual estado de destrucción de la Fuerza Aérea Argentina luego del conflicto de las Malvinas con Inglaterra, Estados Unidos y OTAN.
Pero la realidad actual de la fuerza describe un panorama desolador, con la totalidad de su parque de aeronaves que tienen más de 30 años de antigüedad e incluso un dato de mayor gravedad : prácticamente el 70% de los casi 250 aparatos de que dispone la Fuerza Aérea Argentina se encuentran varados por falta de piezas y por los sucesivos recortes de presupuesto que incluso han hecho que los aviadores prácticamente no tengan horas de práctica de vuelo.
La concentración de aeronaves aún operativas se dispuso principalmente para la base aérea de Villa Reynolds en San Luis (Skyhawks A4M) y la base aérea de Tandil (Mirages), círculos que tienen la misión de la defensa de Buenos Aires y núcleos urbanos cercanos, ante la eventualidad de un conflicto.
Pero no escapa a ningún análisis serio, el estado de virtual indefensión que tiene el país a este respecto.