La criris energética se acentúa : casi 40 estaciones de servicio, sin GNC
Debido a las bajas temperaturas -que dispararon la demanda de gas por industrias y hogares-, casi 40 estaciones de servicio están sufriendo cortes de GNC. El panorama energético para los próximos meses no es alentador.
21/07/2010
Casi cuarenta estaciones de servicio de GNC, ubicadas en la Capital Federal y el noroeste del conurbano bonaerense, siguen con el suministro del combustible cortado por la empresa Gas Natural BAN.
La medida restrictiva fue tomada en previsión de la ola de frío que, durante el fin de semana, afectó a la zona metropolitana.
Los surtidores, pertenecientes a 37 estaciones de las 292 instaladas en el área, carecen del fluido desde las 6 del sábado.
La determinación empresarial golpea a las firmas que suscribieron contratos de carácter interrumpible y, según fuentes confiables, está avalada legalmente.
La distribuidora Camuzzi -que opera en la Patagonia y el área pampeana (Bahía Blanca incluida)- comunicó que no impondrá recortes para el gas vehicular. Similar aclaración formuló Metrogas, que abastece al resto de la Capital Federal y el sur del Gran Buenos Aires.
Hasta mediados de 2004, todas las estaciones de servicio tenían servicio ininterrumpible; ahora, sin embargo, las nuevas que ingresen al sistema no pueden acceder a esa categoría y, por el contrario, deben aceptar interrupciones si falta gas.
La Federación Empresaria de Taxis de Buenos Aires (Feetax), mientras tanto, se embarcó en un polémico pedido para que el gobierno nacional garantice el suministro para el sector, así como también exigió subsidios similares a los que gozan el transporte de pasajeros y de carga. Subsidios que, como ocurre siempre, tendrán que provenir del bolsillo de los contribuyentes.
"Este no es un problema nuevo. Con la llegada del invierno asoma la escasez de combustible en perjuicio de numerosas actividades", se indicó en un comunicado, firmado por el titular de la entidad, Humberto Moretti.
El dirigente denunció que no son pocas las bocas de despacho de GNC en la ciudad de Buenos Aires, su periferia y otras grandes urbes que tienen las mangueras cruzadas por falta de gas.
"La situación provoca inconvenientes para el buen desempeño del servicio de taxis que, o bien retiran sus unidades o deben funcionar con nafta, y sumar un insoportable incremento al gasto de explotación", describió Bermúdez.
Pero las organizaciones que agrupan a los empresarios y conductores de taxis olvidan, una vez más, que el pedido para que la ciudadanía aporte fondos para subsidiar sus operaciones dista de ser la solución más aceptable.
La noticia de la falta de GNC no es novedosa; era un escenario que funcionarios del Gobierno habían considerado oportunamente. Los esfuerzos de la presente Administración están ahora encaminados para amortiguar el fuerte impacto que la crisis tendrá sobre la opinión pública.
Pero detrás de la cruda realidad de la crisis, se fortalece la creencia de que el Gobierno nada hizo para estudiar y analizar la crisis de la energía en los dos años que lleva en el poder.